El secreto de la felicidad

Publicado en: reflexiones 6

Acabo de ver una sucursal de una agencia inmobiliaria cerrada a cal y canto y con anuncios en el escaparate de «se traspasa». Es una metáfora de lo que está pasando. El boyante negocio de la compraventa de pisos se ha ido al garete y las tiendas se cierran. Las poderosas inmobiliarias, mordiendo el polvo.
Aún recuerdo una conversación con una persona que conocía en un asadero hace unos años. Era delegado, franquiciado o como se llame de una agencia inmobiliaria de ámbito nacional. Tenía tanto dinero, a juzgar por lo que decía, que -también a juzgar por lo que decía- no sabía qué hacer con él. Era apabullante oirle hablar. Tenía tanto… el mejor coche; la casa, no veas, un palacio, y de vacaciones no te creas que se iba al Sur con la vena mechada y la ensaladilla adornada con dos tiritas de pimiento morrón. ¡Qué va! Iba a NY, Berlín, quizás a las Sychelles ….
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Este hombre que conocí y la agencia cerrada que vi hace un rato representan una parte de la sociedad que teníamos y la que estamos empezando a tener, al menos en el plano económico. Aquellos nuevos ricos que no reparaban en gasto tienen hoy que mirar el duro, como hicieron siempre nuestras madres y no digamos nuestras abuelas.
No es que me alegre de la crisis, en absoluto, pero veo también cosas buenas en este bofetón económico. A mí, por lo menos, me ha modificado algunas pequeñas costumbres, y ahora aprecio detalles a los que antes no daba ninguna importancia.
Hace unos años entreviste a un autor superventas de libros de autoayuda que me dijo que el secreto de la felicidad estaba en desear pocas cosas. Todo tiene su matiz, pero es evidente que una forma de no ser feliz es poner tu felicidad en asuntos que sólo es posible conseguir con dinero, porque viene una crisis y zas. Otros viven en la crisis de manera perenne, porque van como el burro tras la zanahoria, sólo que sus zanahorias cuestan bastantes más de lo que nunca podrán pagar.
A veces miramos tanto hacia fuera que no vemos lo que tenemos en casa. Y no hablo de la pantalla de plasma que no tengo, sino de las personas que quiero. Contigo pan y cebolla.
(En noviembre de 2005 BBC mundo.com publicó un artículo titulado El secreto de la felicidad. Se trata de un experimento científico)
(Foto: Imelenchon/ Morguefile)

6 Comentarios

  1. Elisa
    | Responder

    Quiero que sepas que todos los días paso por aquí de puntillas a leerte, obvio que me encanta cómo escribes y lo que escribes.
    Anunque alguna vez te he dejado comentario… hoy no quería irme sin dejar huella…
    Cuando escribas, alguna vez piensa que no solo te leen los que dejan comentarios, tambien estamos los otros.
    Un saludo guapa.

  2. ovidiov
    | Responder

    Siempre me han dicho que no es más feliz, el que más tiene, si no el que menos necesita…Siempre intento disfrutar de las pequeñas cosas del día a día, un detalle de mi mujer, un abrazo de mis niños, un cliente agradecido…cosas que llenan mi vida…

  3. Ángeles Arencibia
    | Responder

    Gracias Elisa. Espero que sea así, porque hay días que sólo me comenta mi hermana. Ja, ja

  4. Ángeles Arencibia
    | Responder

    Ovidiov: Estamos de acuerdo, pues.

  5. carmela
    | Responder

    yo, como Elisa te suelo leer a diario, pero como ella, no siempre tengo algo que aportar.(eso creo) En cuanto a tu comentario de hoy, si es cierto que siempre queremos mas y nunca ponemos fin a nuestros deseos y no valoramos lo que tenemos, ni lo material ni lo inmaterial. Yo, que me muevo en el mundillo económico te puedo decir que, aunque la tan cacareada crisis nos llama a la puerta, todavía no conozco a nadie que haya dejado de irse de vacaciones y mucho menos a las rebajas. Creo firmemente que nuestra sociedad, en términos generales, sufre de consumismo compulsivo y eso, creo, es una grave enfermedad social, tal como la cleptomanía, la ludopatía, etc. No sabemos parar….pero tendremos que aprender aunque sea a la fuerza.
    Besitos y felicidades por tu blog

  6. Ángeles Arencibia
    | Responder

    Grafcias Carmela. Una vez dejé de fumar con el famoso manual «Dejar de fumar es fácil si sabes cómo» de un autor que murió no hace mucho y cuyo nombre no recuerdo. Él decía que dejar de fumar es una liberación. No crees que salir de la rueda del consumo también puede ser una liberación.

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