Potitos con Dry Martini

Publicado en: mujeres 6

Hay un bar cerca de casa donde se come muy bien. Es pequeño y muy convencional. Tiene una barra donde siempre hay a algún señor con pinta de habitual y un pequeño comedor qiue se llena de familias los fines de semana.
Es un bar de muchos años y tan de fiar que los clientes solo dejan de venir si se cambian de barrio o se mueren. Es un bar como tantos otros, sólo que éste es bueno y cariñoso.
Allí me encontraba el otro día, dispuesta a compartir con mi familia una comida casera, pues las comidas aquí no son de bar, son caseras en toda la acepción de la palabra. Como en este bar no es raro que se grite alguna comanda oí que alguien había pedido un martini seco con ginebra. ¿Un martini seco con ginebra? Me intrigó la petición, porque era todo un exotismo en aquel comedor lleno con familias, parejas de jubilados y algún hombre solo frente a un plato de sopa de fideos. blary54_591847_99277134.jpg
Un martini seco con ginebra es la base de un Dry Martini, una bebida glamourosa que pegaba tanto en aquel bar como a Carolina de Mónaco un carrito de la compra.
Me interése por el asunto y traté de adivinar quién de aquellos parroquianos había pedido el cóctel. Como el comedor es pequeño no tardé en descubrir el vasito en la mesa de una pareja joven. Llevaba por mi espíritu observador comprobé que quien había pedido la mezcla no era él, era ella, la misma que cada poco se agachaba ante un cochecito de bebé para dar a su morador una cucharada de puré que sacaba de un potito. Cucharada de potito para el niño, sorbito de Dry Martini para la madre.
Volví a mi filete de gallo rebozado, le guiñé un ojo y antes de llevarme a la boca el siguiente bocado recordé mis tiempos de crianza, cuando la vida era un transitar perenne de potitos, biberones y baberos. Y pensé que aquel Dry Martini era la metáfora de la vida exterior, la vida a la que renuncias cuando llega un niño y te la pone del revés.
(Foto: Blary54/ Morguefile)

6 Comentarios

  1. Cuinpar
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    Sin embargo, parecería que la joven madre se resiste a abandonar su vida anterior, y ahí la tienes, al más puro estilo James Bond familiar.
    Igual es porque sólo tiene una criatura, que cuando vengan más, lo mismo se estresa hasta el punto de pimplarse ella los blevit esos y enchufarle un mrtini a cada crío…

  2. Cuinpar: Ja, ja,a … No, con ellos había un niño un poco mayor. Hombre no sé si se estresa o no, lo que me gustó fue el contraste. Te aseguro que tenían una pinta de lo más normal.

  3. antonieta patateta
    | Responder

    Espero que la madre no se haya equivocado y se haya comido el potito.

  4. Gabrielito
    | Responder

    Ojo, que podría pasar de meramente anecdótico a algo más serio sí la mamá pide un segundo Dry Martini antes de que llegue el primer plato y, por «confusión» empieza ella con el potito y la criatura a lingotazos…………

  5. Menudo cachondeo y yo que me creía tan inspirada,.. ja,ja

  6. Cuinpar
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    ¿Te fijas? Pensamos todos lo mismo. Semos de lo peor, jejejej
    Besos!

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