Por un medio limón

Acabo de regresar de un bar que tengo cerca del periódico, de tomar un cortado con sacarina y medio bocadillo de queso tierno. El bar está regentado por un matrimonio desde hace poco tiempo, por lo que aún no sé sus nombres. Pero, como soy de natural hablador cuando el ambiente es propicio, ya he entablado alguna conversación con la mujer, ya que ella es la encargada de atender a los clientes mientras que él se ocupa de la cocina.
A raíz de una pregunta mía sobre por qué en un programa de cocina de la televisión canaria sancochaban unas papas con medio limón, iniciamos una charla que pronto se fue por otros derroteros. papas.jpg
Según aventuró -tampoco estaba muy segura-, el medio limón se pone para que las papas no se oscurezcan al cocerse. También me dijo que le habían asegurado que un medio limón en el agua de guisar la coliflor evita el característico olor que desprende este vegetal al cocinarse.
Convinimos en que a las dos nos gustaba la coliflor a pesar de sus efectos secundarios y después recordó los sancochos que disfrutaba de joven en la playa, cocinados con fuego de leña y una rejilla sobre un círculo de piedras para apoyar el caldero.
No usaban agua para guisar las papas, bastaba con colocar unos cantos de la playa en el fondo del recipiente y abundante sal para conseguir unas deliciosas papas arrugadas, y no «arrugás» como dicen los cursis.

(En la foto de Gerardo Montesdeoca unas papas arrugadas con su correspondiente mojo rojo, a mi juicio, un plato genial.)

7 Comentarios

  1. Cira
    | Responder

    ¡Bienvenida!
    Querida Angeles, sé que las vacaciones siempre nos parecen cortas, pero llevaba desde el 1 de septiembre «noveleriando» y esperando tu vuelta. Y que te pongas «empalagosa», yo diría más bien nostálgica y sólo a veces, pero creo que en ocasiones y dado lo rápido que va el mundo nos toca serlo.
    Y digo noltalgica porque a cuenta del medio limón he recordado aquellos días en que comiamos en la playa, y comida de verdad no un sandwich. O esas «jiras» a las que mi abuela llevaba el caldero con pescado en escabeche, y que sabía a gloria … ¡bendita nostalgia! y gracias por seguir escribiendo.

  2. ¿¿¿...???
    | Responder

    Interesante y sesudo comentario el suyo, señorita…

  3. Maru Araña
    | Responder

    Me ha gustado leer, que no has perdido las buenas costumbres!
    Un hurra por… los bocatas a media mañana !…. mejor en compañia ! Arañua.

  4. Sí Arañúa, pero ahora son medios. La edad obliga. Ja, ja.

  5. Gracias Cira, me decía un buen amigo: la nostalgia está muy bien siempre que uno no se quede a vivir en ella. Supongo que la nostalgia es memoria y la memoria es lealtad y así de memoria, nostalgia y lealtad se hacen los amigos, ¿o no?

  6. No sé quién eres «¿¿¿…???», a pesar de todas las pistas que dejas. Pero te puedo imaginar golpeándote con dos dedos la barbilla mientras reflexionas sobre mi «sesudo» artículo. Muy gracioso, ja, ja ….

  7. Juan Rey
    | Responder

    Y yo que pensaba que lo de «arrugás» era sí y punto. Menudo cursi estoy hecho, jeje. Nunca te acostarás…

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