Una fobia personal

He pasado tres días entrando y saliendo en un hospital por razones familiares, -nada alarmantes, afortunadamente-. La mayoría entra y sale de un hospital sin reparar en ello y dedica toda su atención o su preocupación a la persona que está ingresada y a sus circunstancias. Les afecta el contenido (el enfermo) y no el continente (el hospital). A mí, no.
Para mí, entrar en un hospital ya es un reto en sí mismo, porque la sola mención o intuición de que pueda haber una herida en los alrededores me hace tambalear. Es un defecto, una tara, una disfunción del organismo que nunca me he tratado ni consultado con un especialista. Como lo padezco desde que tengo uso de razón y ya lo sufría mi abuelo materno, siempre he dado por hecho que forma parte de mí, como la celulitis o la devoción por el tomate en todas sus formas..
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En síntesis se trata de que me desmayo si veo sangre. Éste es el resumen que dan mis amistades cuando me empiezo a poner gris delante de extraños. Pero el asunto no es tan sencillo. Sí, es cierto que me puedo desmayar si veo una herida a lo vivo, pero también si la intuyo, si me la imagino, si la huelo. O si se habla de ello.
Heridas, operaciones y enfermedades son temas muy socorridos en tertulias y corrillos. Basta que alguien rompa el fuego con una anécdota de este tipo, para que el resto de los presentes se mate por contar accidentes y operaciones quirúrgicas. Suele pasar también que los contertulios compitan entre sí por contar la situación más cruenta posible y por dar el mayor número de detalles. A la gente le enorgullece hablar de estas cosas
Yo, en estas situaciones, tengo varias vías de escape. Si estoy entre amigos o familia, lo digo yo o lo dice algunas de las personas más cercanas: Fulanito, de eso no se puede hablar, que Ángeles se desmaya. Cuando no es éste el caso, emprendo una maniobra de distracción: me voy a pedir a la barra, al cuarto de baño o me ofrezco voluntaria para ir a ver cómo están los niños. Si la situación es desesperada, trato de concentrarme y pensar en otra cosa. Y si empìezo a marearme, pongo la cabeza entre las rodillas.
Con el paso de los años he aprendido a evitar el desmayo. Ya hace algún tiempo que no me pasa, no porque me haya curado, sino porque evito el peligro. De niña me desmayé muchas veces. Recuerdo una en clase de física. La señorita empezó a hablar de algo relacionado con heridas y sangre y yo me caí fulminada del pupiitre. Se llevó un susto de campeonato.
Otra vez me desmayé en un paso de peatones de un calle bastante ancha, porque iba con una compañera del colegio que llevaba un brazo escayolado. No lo he dicho, pero vendas y vendajes son casi peor para mí que lo que esconden, porque la imaginación es difícil de sujetar.
En otra ocasión me desmayé en un juicio -yo entonces hacía información de tribunales-, porque el forense empezó a describir una agresión.
Algunas personas cambian de tema cuando les cuento lo que me pasa. Pero hay bastantes que me miran incrédulos, ponen cara de susto y a continuación empiezan a taladrarme a preguntas como qué haces si a tu hija le pasa tal … o de verdad que te desmayas si ves (aquí descripción de un trauma) … Ya sabes, ese tipo de gente que nunca se pone en el lugar de los demás. En estos casos, mi única defensa es la huida.
Por todo esto, me siento muy orgullosa de estos tres días que he pasado entrando y saliendo de un hospital, aunque fuera por los pasillos mirando al suelo para no ver ni de reojo lo que ocurría a mi alrededor y usara el ascensor sólo para subir y así reducir las posibilidades de compartir viaje con alguien vendado.
(Foto: Click/ Morguefile)

3 Comentarios

  1. Cuinpar
    | Responder

    Hola! Yo también me pongo amarillita con la simple mención de heridas y tal. De hecho, voy a dejar de comentar ya mismo, no sea que… Es flipante lo que hacen las cabecitas de una…
    PD: me alegro de que el niño esté bien 😉 Beso,

  2. Gracias querida

  3. daniel
    | Responder

    hola!!!! ami nunca me habia pasado el desmayarme cuando huelo sangre derrepente un dia mi hijo se lastimo. la nariz y eataba en el suelo yo lo ayude y cuando me levante….pum!!!!! al suelo y me encantaria saber porque pasa eso?????ALGUIEN ME PUEDE DAR UNA IDEA

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